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Aislamiento de cubierta

aislamiento de cubierta

Hoy en día, cuando nos encontramos con una cubierta que empieza a dar problemas, tenemos varias soluciones a aportar y cada una viene determinada de la durabilidad y garantía que solicitemos al realizar dicha impermeabilización, así como del coste económico que estemos dispuestos a asumir, existiendo una relación directa entre la durabilidad del material empleado con el coste.

De esta forma, nos encontramos en el mercado con distintas soluciones de este tipo de aislamiento térmico para cubiertas como pueden ser:

  • Láminas de EPDM
  • Láminas bituminosas o telas asfálticas
  • Pinturas de cloro caucho
  • Membranas líquidas de poliuretano

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Tipos de aislamiento de cubierta

Pasamos a definir cada una de ellas y sus ventajas en inconvenientes a la hora de utilizar una u otra.

Láminas EPDM

Suelen ser telas elásticas que generalmente vienen en grandes rollos o cortadas a medida para aplicación en cubiertas transitables. Su aplicación es algo complicada y se requiere de mano de obra experta para montar estas láminas, las cuales tienen una gran durabilidad. Se pueden dejar vistas debido a que aguantan muy bien las condiciones climatológicas y el sol directo, pudiéndose también dejar debajo de una capa de compresión para posteriormente poner suelo sobre esta. Si estas láminas no vienen en una sola pieza, se deben pegar con un adhesivo específico para esto, teniendo cuidado de no dejar ningún poro o hueco por donde pueda penetrar el agua.

Láminas bituminosas

Las láminas bituminosas son las conocidas como telas asfálticas y estas suelen venir en rollos de 1 m de ancho por distintas longitudes que suele variar entre 8 m y 12 m.

Hay distintos tipos de estas láminas, dependiendo del uso que le vayamos a dar o de la calidad o durabilidad que necesitemos, variando con ello el precio de estas, encontrando de esta forma las que solo tienen alquitrán, las que tienen alquitrán y una capa de aluminio en su parte superior y las que están compuestas por alquitrán y piedras minerales, que le dan una gran resistencia y durabilidad, soportando esta bien el tránsito y las inclemencias del tiempo.

La colocación de estas láminas es complicada y requiere de personal experto, siendo además necesario herramientas como el soplete que pueden generar quemaduras.

Pinturas de clorocaucho

Estas pinturas de clorocaucho se han venido utilizando hasta ahora con cierta asiduidad y son básicamente una pintura con cierta elasticidad provocada por el caucho, lo que le permite soportar las inclemencias meteorológicas durante cierto tiempo. Este tipo de pinturas son muy fáciles de aplicar, ya se realiza como cualquier otra pintura. Se pueden armar con fibras de vidrio, dando más consistencia al conjunto y las hay de varios colores al uso como pueden ser blanco, rojo o verde. El inconveniente principal de este tipo de pinturas es que requieren de un mantenimiento grande, ya que generalmente cada 2 años hay que volver a realizar otra aplicación. Otra desventaja es que, al ser fácil de aplicar, puede se aplicada por personal inexperto y dejar sitios singulares sin aplicar o mal aplicados.

Membrana líquida de poliuretano

Estas membranas líquidas de poliuretano vienen desarrolladas de las membranas acrílicas, a las cuales se les añade poliuretano, obteniendo de esta forma una membrana elástica y que se adhiere a cualquier superficie.

Su aplicación es como si fuese una pintura, aunque es algo más complicada que la aplicación de las pinturas de cloro caucho. Aun así, su aplicación puede ser realizada por cualquier persona.

Estas membranas también se pueden armar para ganar en consistencia y durabilidad, pero es recomendable hacerlo con geotextil para que aguante el tránsito y las dilataciones en todas las direcciones.

Estas membranas aguantan a la intemperie un mínimo de 10 años con lo que resultan bastante atractivas para cubiertas transitables, pudiéndose echar encima una chino o cualquier baldosa decorativa. Al ser fácil de aplicar, tienen también el inconveniente de que se pueden quedar sitios singulares sin aplicar.

Aislamiento por insuflado

aislamiento térmico por insuflado en Madrid

En el aislamiento térmico, tenemos muchas soluciones pero cada una será la adecuada en base a las necesidades de la obra y cliente.

Una de ellas, es el aislamiento térmico por insuflado o también le podemos llamar inyectado en las paredes.

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¿Qué es el insuflado en las paredes?

El insuflado es una técnica de aislamiento sin obras en la que inyectamos un aislamiento en el interior de las paredes construidas con doble pared y con cámara de aire.

¿Dónde se puede aplicar el insuflado?

Este tipo de construcciones son comunes en los edificios construidos a partir de los años 30, en donde se realizaba el aislamiento mediante doble tabique, constituido por la pared exterior, una cámara de aire de entre 2 mm a 5 mm de y una pared interior realizada con ladrillo simple o tabiquero.

Ventajas de un aislamiento por insuflado

La consecuencia de tener este tipo de paredes es que generalmente permiten la circulación de aire y transmiten el frío o calor hacia el interior de la vivienda, además de que se puedan generar humedades por condensación intersticial en el interior de la cámara debido al puente térmico producido por la pared exterior.

Mediante el insuflado o inyectado en la cámara de aire, podemos realizar la rotura del puente térmico de la pared exterior, así como generar un aislamiento de la pared, ya que los materiales inyectados generalmente son materiales aislantes como la lana de roca, la espuma de poliuretano, celulosa, lana mineral o perlas de grafito.

Tiempo de ejecución del insuflado

Esta técnica permite realizar un aislamiento completo de la vivienda en menos de 24 horas y generalmente se realiza sin obras, siguiendo los siguientes pasos:

  • Prueba endoscópica donde nos aseguramos de que la cámara es correcta para recibir la proyección del material aislante.
  • Realización de los taladros necesarios para llegar a todos los puntos de la pared.
  • Inyección del material aislante
  • Comprobación de la cámara mediante prueba endoscópica.
  • Finalización de los trabajos tapando los taladros realizados anteriormente.

Puentes térmicos

Qué es un puente térmico

¿Qué es un puente térmico en la vivienda?

Un puente térmico es aquella disminución de resistencia térmica producida en la envolvente del edificio. Están generados principalmente por una pérdida de las propiedades del muro con respecto al aislamiento y una transmisión de las condiciones exteriores al interior de la vivienda.

¿Dónde suele haber un puente térmico?

Esta transmisión de las condiciones de temperatura del exterior al interior se produce generalmente en los siguientes puntos:

  • Frentes de forjado, cuyo aislamiento no es adecuado y transmiten a lo largo de toda la línea que ocupa este frente de forjado una línea fría de temperatura.
  • Pilares de cara exterior. Estos transmiten directamente hacia el interior de la vivienda la temperatura que se obtiene en el exterior.
  • Paredes frías de cara exterior y mal aisladas, que generalmente no tienen cámara de aire, y que transmiten la temperatura exterior al interior.
  • Contornos de ventanas, producidas por ventanas que no tienen rotura de puente térmico o que su instalación no es correcta produciendo zonas frías.

Consecuencias de un puente térmico en la vivienda

La consecuencia de tener un puente térmico es que generalmente se produce condensación y se origina el moho. La forma de actuar es la siguiente:

  • Tenemos el puente térmico en una de las situaciones antes descritas.
  • Se genera humedad ambiental en el interior de las viviendas
  • La temperatura de la pared donde hay puente térmico cae por debajo de la temperatura del punto de rocío.
  • La humedad generada condensa en estas zonas frías
  • Se generan manchas negras producidas por el moho

Solución para eliminar el puente térmico

La forma de eliminar los problemas derivados por los puentes térmicos es actuar sobre los puntos afectados, haciendo un estudio previo sobre donde se producen estos puentes térmicos o donde están producidos. Este proceso es llamado rotura de puente térmico.

Una vez descubierto el problema, se actúa sobre ellos haciendo una rotura del puente térmico con distintos materiales desde el interior, o con la realización de un SATE o fachada ventilada desde el exterior. Otra de las formas habituales de que no se produzca la condensación es actuando sobre la cantidad de humedad que hay en el interior de las viviendas con una ventilación mecánica forzada con intercambio de calor, la cual intenta evitar la condensación bajando la cantidad de humedad, pero no actúa sobre los puentes térmicos.

Desde Humedades y Reformas, realizamos el estudio pormenorizado del problema y actuamos según la necesidad, combinando en caso necesario productos para la rotura del puente térmico con sistemas de ventilación, dando al cliente la mejor solución en cada caso.

Llamános!